No lo hubiese allá imaginado, ni hasta ahora pensado siquiera. No lo pensé así allá, ni lo hubiera pensado ni imaginado tampoco, ni aun por mucho que hubiese imaginado y pensado algo que, en este estricto orden, resulta además casi lo único en lo que creía, allá y ahora, en este silencio despedazado, haberme empleado.
lunes, 11 de mayo de 2009
viernes, 8 de mayo de 2009
EN MI CABEZA (3)
Ayer pasé la tarde con un banco, sentado y en el libro, así. Un libro de un mexicano muerto, casi. En algún momento dejé de leer, abandoné las palabras alineadas y tomé otras, llevo desde entonces procurando un orden. Y sigo preguntando, cuando me dejan, por qué renunciaría al silencio.
jueves, 7 de mayo de 2009
TAN AFUERA (2)
Sigue haciendo frío, así esta mañana temprano. Otra vez, yo y el abrigo, fuera de mi cuarto, fuera de mí antes de que nada pareciera haber despertado. Hacía frío y apenas asomaba esa realidad todavía vaga, incierta y morosa, acaso sin disfraz y aún dubitativa entonces. Era temprano y hacía frío, y no podía ni aseverar que hubiese madrugado, no me había tumbado siquiera. No he venido hasta aquí a dormir, hubiera podido decirme hoy a la mañana, temprano. (No he venido hasta aquí, hasta tan lejos, a dormirme pero, si así fuese, daría lo mismo.)
miércoles, 6 de mayo de 2009
UN MISMO SILENCIO (1)
Cuesta empezar y así partir, sin prisa ya, desde este silencio y abandonar por una vez tanto frío como aquí ―en un mismo silencio y ahora aquí― abundaba. Un radiante frío que acaso la costumbre volviera soportable. Y un frío apenas olvidado, como si avanzásemos, a cada paso, otra vez hacia el mismo, y hacia un mismo silencio también. Cuesta bastante intentarlo y, aun con todo, vamos a intentarlo, algo hoy nos empuja a intentarlo. (Aun sin otra compañía, recurro al plural, cosa del silencio que ha sido, y de tanto frío.)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
autor
- ernesto maini
- Nuuk, Greenland
contacto
lamiradadiscontinua@yahoo.es
antes de ahora
- mayo (4)
seguidores
el hombre mira el mundo, y el mundo no le devuelve su mirada
ALAIN ROBBE-GRILLET



